viernes, abril 27, 2007

Entrevista imaginaria a Beethoven

El autor del Himno a la Alegría habla desde Mérida
Beethoven: amado inmortal de la música



En el talento de su soledad y su sordera, el famoso intérprete, compositor y director, dejó para la posteridad un legado de nueve sinfonías, una opera, treinta y dos sonatas y cinco conciertos para piano entre las múltiples obras maestras que creo en vida.

Paseando por las guías turísticas de Mérida (Venezuela), pueden verse diferentes lugares que visitar. Uno de los tantos parques gochos, llama la atención por tener el nombre de uno de los compositores más famosos de la historia de la música: Beethoven.
Siguiendo mis gustos musicales decidí conocer el parque. Al llegar al lugar (que no era sino una plaza dentro de una urbanización) mi mayor sorpresa fue que de Beethoven el parque solo tenía el nombre. Lo único que había en el medio de aceras y árboles era una casita de tipo alemana, con un gran reloj y unos enanos de madera en su interior.
Sin éxito busqué por todos los ángulos de la casa, aunque fuera una fotito del gran compositor alemán, padre del romanticismo y creador de obras tan famosas como la 9na Sinfonía (el conocido Himno a la Alegría), la trillada Fûr Elise y la enigmática Sonata Claro de Luna. Un poco defraudada me quede contemplando a los enanitos.

- ¡Beethoven! ¡Ja! -abucheó de pronto una voz masculina muy fuerte, detrás de mi- Será que los números del reloj se asemejan a los que escribía en los compases de mis obras, hay que ver como han utilizado mi nombre…
Al escuchar eso me quedé perpleja pero volteé enseguida y vi a un hombre cincuentón, de facciones duras, expresión de bravucón y melena enmarañada, vestido con pantalones, chaqueta y camisa de hace dos siglos. Quedé asombrada ¿sería posible? el propio Ludwig Van Beethoven frente a mí, quejándose. No podía desperdiciar esa oportunidad, fantasma o no, tenía que preguntarle todo lo que me fuera posible, claro, en cuanto él parara de despotricar.

- ¿Cree usted que es esto justo señorita…? -Preguntó gritando el músico, como si nos encontráramos a kilómetros de distancia-
- Marianella -me apure a decir-
- Señorita Marianella… (Luego de un momento en el que contempló la casita con ojos viajeros y mirada profunda, prosiguió molesto) Si por lo menos tuviera musiquita la casa fuera diferente, pero no, hoy en día no respetan ni a los muertos ¡hasta a un perro de televisión le pusieron mi nombre!
- Pero no se ofusque señor Luís, que nosotros por aquí y en todo el mundo lo apreciamos de verdad y son muchos los que ponen su nombre a banalidades, solo para tener algo con que honrarlo (dije para calmarlo un poco) ¿Y cómo es que llegó aquí?
- ¿Discúlpeme usted, no escuche muy bien la pregunta, sería tan amable de repetirla?
- ¿Que qué lo trae por estos lares? -Repregunté subiendo el tono de mi voz-
- ¡Ah! Verá, es que me dijeron por ahí que las gotitas de Frailejón son buenas para los problemas auditivos. Desde los 30 años me pegó la sordera…he andado medio mundo buscando una cura, un amigo me prestó este aparatito -Dijo volteando un poco la cabeza para mostrar la parte trasera de su oreja derecha, donde tenía puesto uno de esos amplificadores de sonido que usan personas con problemas auditivos- para oír mejor, pero ya esta como dañado y se ve muy feo, por eso es que me peino así, algunos dicen que como un león, pero no me importa porque de esta forma me tapo este mecanismo que vale más que nada.
- ¡Wowww! Es decir que desde los 30 años está sordo ¿Y cómo hizo para componer sus canciones? ¿O lo hizo antes de la sordera?

La expresión de molestia se apartó rápidamente de su rostro siendo sustituida por una de profundo dolor y una carrasposa tos. Por un momento me arrepentí de haber preguntado eso. Pensé que se marcharía pues por primera vez desde que comenzamos a hablar, Beethoven separó las manos que tenía anudadas detrás de la espalda y dio unos cuantos pasos mirando al cielo. Después de un silencio terminó sentado a mi lado.
- Sabe que cosa es triste en la vida…que le quiten a uno lo que más quiere o necesita. La música para mí era todo; desde pequeño mi padre me ponía frente al piano a practicar, él era muy severo la mayoría de las veces por su alcoholismo, constantemente me golpeaba a mi y a mis dos hermanitos, pero nada de eso opacó mi fascinación por la música. Cuando tenía once años me desempeñaba como violinista en una orquesta de teatro y (jajaja) a los trece sustituí a mi maestro en el órgano de la iglesia…!Ah! que tiempos aquellos.

- Señor Beethoven, entonces ¿cuándo fue que compuso sus grandes obras? -pregunte para volverlo a encausar en el tema de la sordera y sus composiciones-
- ¡Ah, si! – me asustó con el grito que pegó- Bueno, en 1792, cuando tenía 22 años, porque yo nací en 1770 sabe, viaje a Viena y comencé una etapa de constante composición e incluso recibí clases de Salieri y de Haydn, quien fuera maestro de Mozart (Hizo una pausa para toser a un lado y aclararse la garganta)...Esa fue una época buena, toda Viena acogió con regocijo mi música, en especial la corte, la nobleza y la iglesia, pero luego me comenzó la sordera, fue terrible, al principio yo no lo podía aceptar, pero a medida que pasaba el tiempo mi audición empeoraba y no era solo que no escuchaba bien, sino que estaba acompañada por un zumbido en los oídos que hasta hoy conservo, no se como no me volvió loco ese ruidito, hubo un tiempo en que estaba tan atormentado que hasta pensé en quitarme la vida. Pero seguí componiendo mis mejores piezas.
- ¿Pero pidió algún tipo de ayuda a sus conocidos?
- ¡Nunca! (Otro grito) ¿Por quién tomarían a un músico sordo? Se burlarían, me excluirían. Yo trate de evitar a toda costa que se dieran cuenta de mi deficiencia. No sabe que gran humillación experimentaba cuando alguien estaba a mi lado oyendo desde lejos la flauta mientras yo, por el contrario, no podía oír nada… (hizo una breve pausa, se llevó la mano derecha a los labios y prosiguió enérgico) Pero nada me detuvo, la necesidad de expresar mis sentimientos a través de la música me llevó a utilizar diferentes métodos para crear. Pero por el que mayormente optaba, era por apretar una barrita de metal entre mis dientes tocando con su otro extremo las cuerdas de mi piano, para sentir las vibraciones al tocar y poder componer; otras veces tan solo tocaba con la cabeza apoyada en la caja del piano. Y así con diferentes instrumentos. Aun tengo los dientes un poquito picados por la bendita varita... (dijo sin abrir mucho los labios) ¡todo sea por la música!
- Que impresionante...pero explíqueme algo ¿que lo motivaba a componer?
- A pesar de lo que muchos piensan, yo componía para mí mismo. Claro que al principio hacía trabajos para personajes o instituciones que requerían de mi arte, pero luego que mi música fue bien conocida, componía simplemente para expresar mis vivencias, mis amores y afectos.
- Dicen que su Tercera Sinfonía fue compuesta para Napoleón Bonaparte...es ...? –me interrumpió presuroso-
- Si, si...pero eso fue antes que me diera cuenta del fraude que era ese hombre. Usted no se imagina la admiración que yo sentía por aquel héroe de los oprimidos cuando comenzó la “Revolución Francesa”. Al fin la libertad y la igualdad haría vivir en alegría a los hombres, bueno al menos eso se creía al comienzo, pero luego este individuo se hizo en el poder, invadiendo pueblos y auto proclamándose “Emperador”, que fraude, que fraude. A la Sinfonía que había titulado “Bonaparte” le cambié el nombre por “Heroica”, para que no tuviera relación alguna con ese disfraz de Napoleón.
- ¿Qué hay de cierto sobre la existencia de su amada inmortal?
- (Suspiro y pausa) Siempre hay una amada inmortal, los amores pasan pero no se olvidan aunque no se hayan materializado. Tuve varias amadas y grandes amores, pero como usted comprenderá, en una sociedad como la europea de esos años, un músico no era el mejor partido para ninguna señorita de alta sociedad. Así que prefería vivir refugiado en mi música, a permanecer en la intemperie del amor. No se ni para qué mencione en mi testamento a mi amada inmortal. Me da hasta pena el ver cómo muchos se han roto la cabeza tratando de descubrir quien fue ella o eso, que al final solo vivía en mi.
- ¿Y nunca se sintió solo viviendo de esta manera?
- Ya estaba acostumbrado, pero no niego que a veces me pegaba la soledad, muchas veces... pero gracias a la vida pude contar con la presencia de mi sobrino Karl en una etapa de mi vida. Pero la mayoría del tiempo la pasaba solitario, triste por mi sordera.

Parecía increíble, que un hombre que vivió entre tanto sufrimiento haya compuesto paradójicamente el “Himno a la Alegría”. Muy sutilmente le mencioné lo hermoso de dicha sinfonía y le comenté que incluso un disco con la misma, fue enviado al espacio en la sonda espacial Voyager (1979), junto con discursos de los presidentes de la época y diversas anotaciones sobre la raza humana.
- ¿En serio? (risas) de lo que si me enteré fue de que un tal Michael Jackson, que dicen que es músico, puso una parte de mi Novena Sinfonía a la introducción de su canción “Will you be there”...¡No suena tan mal entre ese poco de ruidos!(jajaja)

Toció de nuevo, miro el viejo reloj de la casa del parque y se puso en pié ágilmente. ¡Nada mal para una persona que murió de neumonía a los 57 años de edad, hacia casi 200 años!
-Ha sido un placer conversar con usted señorita, pero me temo que debo ir por mis gotitas de frailejón antes que me cierren el negocio. ¡Hasta luego!

Así como se apareció se desapareció el creador de una extraordinaria obra musical, legado inmortal para el mundo.
Allí me quedé un rato más, viendo la casita, un poco aturdida por los gritos que me pegó mi acompañante. Al día siguiente fui directo a la farmacia a comprarme unas gotitas de Frailejón ¡que resultaron ser muy buenas!

Marianella Fargier

4 comentarios:

Fernando dijo...

¿Salieri maestro de Mozart?

internella dijo...

Sorry, error de redacción, me refería a que Haydn fue maestro de Mozart en el sentido que este último aprendió mucho e inclusó se inspiró en el estilo de Haydn para componer algunas de sus obras. Mozart y Salieri eran rivales según las malas lenguas...
Ya lo cambio, muchas gracias por la acotación!

David dijo...

david dijo...
es la mejor entrvista que e leido nunca.Gracias a ella e podido hacer un trabajo y se muchisimo más sobre Beethoben. Mi mayor enhorabuena a la persona que la ahya escrito

23:04 PM

David dijo...

Es la mejor entrvista que e leido nunca.Gracias a ella e podido hacer un trabajo y se muchisimo más sobre Beethoben. Mi mayor enhorabuena a la persona que la haya escrito

23:04 PM